A través de alabanzas y temas doctrinales, los fieles en Texas experimentaron un profundo acercamiento espiritual con Dios y con sus principios cristianos.
Con gran fervor la iglesia celebró el Centenario, además, gracias a las oraciones vespertinas en español, asistentes de diferentes partes del mundo que residen en Estados Unidos encontraron un refugio espiritual y tuvieron acceso a un alimento para sus almas por medio del evangelio de Jesucristo que recibieron.

