El esfuerzo colectivo, la dedicación y el trabajo en equipo de La Luz del Mundo han quedado grabados en esta jornada de preparación rumbo a la celebración de su glorioso centenario.
Entre el diseño de minuciosos arreglos, decoraciones y ornamentos, el amor y la voluntad de colaborar dieron vida a una atmósfera de unidad.
Cada detalle de estos preparativos se convirtió en un reflejo del compañerismo y la fraternidad que caracterizan a la comunidad, demostrando que el trabajo conjunto es la base sobre la cual se edifican los momentos más memorables.

