En las celebraciones por el centenario de la Iglesia La Luz del Mundo, el Centro Cultural de Convenciones se convirtió en el escenario de un emotivo reconocimiento a la disciplina, el esfuerzo, el tiempo y la dedicación constante de aquellos que han consagrado su voz y su vida al servicio divino.
A través de una solemne ceremonia, se rindió homenaje a los integrantes de las filas corales, así como a quienes han mostrado fidelidad, y han recorrido un camino de entrega. En una atmósfera impregnada de emoción y aplausos unánimes por parte de la audiencia, cada uno de los galardonados subió al escenario para recibir esta distinción, dejando de manifiesto que la constancia y el talento puestos al servicio del espíritu siempre hallan su recompensa.

